sábado, 7 de febrero de 2009

Visitando Estocolmo

Estocolmo es la capital y ciudad más grande de Suecia. La ciudad se asienta sobre 14 islas entre las cuales se habilita el paso a través de 57 puentes sobre sus respectivos canales. El agua es un elemento omnipresente en la ciudad, lo que la hace plenamente merecedora de la calificación que se la otorga como la "Venecia del Norte".

Lo primero que a uno le llama la atención cuando visita Estocolmo, especialmente en invierno, y más concretamente un 7 Febrero, como este de 2009, es ver como el cielo empieza a atardecer a partir del medio día de manera que a las 15:30h se hace casi de noche.

Fue a esta hora más o menos cuando llegué al Hotel Amaranten, en la calle Kungsholmsgatan, sita en el barrio de Kungsholmen, al Oeste de la ciudad. No tardé mucho en soltar las maletas en la habitación y bajar a dar un paseo para efectuar una primera toma de contacto con la ciudad.

Siguiendo por Kungsholmsgatan hacia el centro, y tras pasar por uno de los bonitos puente, de los centenares que se pueden encontrar en la ciudad, habilitando así el paso entre las docenas de islas y canales sobre los que se asienta, pronto podemos llegar a uno de los puntos álgidos de la ciudad, T-Centralen, la estación central de metro y ferrocarril de ciudad.

Cabe destacar que Estocolmo es una ciudad de algo más de un millón de habitantes (unas cuatro veces menos que Madrid), lo que significa que las infraestructuras de transportes están dimensionadas para atender las necesidades de este volumen de población, y por tanto encontraremos que la red de transportes, ferrocarril y metro es cuatro veces más pequeña que la de Madrid, en el metro hay cuatro veces menos gente (siempre encuentras sitio para sentarte), tardas cuatro veces menos en llegar a cualquier sitio, es una ciudad cuatro veces menos estresante, y que ofrece una calidad de vida cuatro veces superior. Y eso se percibe en cuanto uno llega, se ve que es una ciudad relativamente pequeña y acogedora.

Desde T-Centralen podemos continuar por la gran avenida de Klarabergsgatan que nos hará pasar junto a la iglesia de Klara Kyrkan, cuya peculiar torre afilada es uno de los edificios más vistosos y visibles de la ciudad.

Pronto llegamos a otras de las plazas más céntricas y vistosas de la ciudad, Sergels Torg, con su curiosa torre acristalada.

Aquí podemos tomar la calle de Drottninggatan, una calle eminentemente comercial que poco a poco se va estrechando a medida que nos adentra en el centro de la ciudad. Esta calle nos deja en el puente de Riksbron, que da acceso al islote de Helgeandsholmen, donde se encuentra el Parlamento Sueco (Sveriges Riksdag). No son todavía las 17:00h y ya está bien entrada la noche. La temperatura es baja pero muy llevadera, a pesar de que sobre el puente se ven numerosos témpanos de hielo flotando sobre el agua.

Este es el punto de entrada a Gamla Stan, el casco histórico de la ciudad. Es de noche y no es el mejor momento para apreciar la belleza del barrio, por lo que continué caminando hasta salir a Skeppsbrom, una avenida que discurre por la orilla Este del islote de Gamla-Stam poniendo en comunicación este con los barrios del norte y sur de la ciudad. El frío es ya notable pero soportable, y se disfruta del paseo observando las luces de la ciudad asomándose a la ribera del mar así como las numerosas embarcaciones amarradas en todo lo largo de esta avenida.

Siguiendo hacia el sur pronto llegamos a otro punto emblemático de la ciudad, la zona de Slussen, otro de los entramados de comunicación de la ciudad. Esta palabra significa "cerrojo" y literalmente el barrio hace justicia a su nombre ya que aquí se encuentran unas compuertas que regulan el paso de agua entre el Lago Mälaren y el Mar Báltico (dos cuerpos de agua a distinto nivel).

El termómetro de la visible torre de Slussen marca 0º a las 17:31h, con noche ya muy cerrada desde hace más de una hora, y los témpanos de hielo así se acumulan junto a la orilla del Mar. Es absolutamente espectacular y muy llamativo para un español vivir este tipo de experiencias.

Habiendo llegado hasta aquí, me di por satisfecho con esta toma de contacto con la ciudad y me volví hacia el hotel por la calle Stora Nygatan y cruzando el puente de Vasabron, que nos devuelve muy rápido a la zona de T-Centralen, acabando así el paseo de toma de contacto con la ciudad.

El Domingo, 8 de Febrero de 2009, amaneció nublado en la capital sueca. Comencé la mañana paseando por la calle Hantverkargatan, desde la que se puede ver en todo momento la torre del Ayuntamiento de la ciudad.

Muy pronto llegamos a las inmediaciones de este característico edificio visible desde muchos puntos de la ciudad.

En el recinto del ayuntamiento está a orillas de uno de los múltiples canales de la ciudad, donde existe un agradable jardincito y un pequeño muelle, que a esta hora de la mañana, las 10:20h, presentaba algunas capas de hielo con témpanos que flotaban tranquilamente entre las embarcaciones amarradas. Desde aquí se pueden disfrutar unas extraordinarias vistas hacia el centro de la ciudad.

La torre del ayuntamiento es extraordinariamente peculiar, ya que está rematada con vistosos ornamento dorados de los que destacan, en lo alto de la torre, la composición de las tres coronas, emblema de Suecia. Es posible visitar la torre y obtener buenas panorámicas de la ciudad desde la parte superior.

Continuamos el paseo cruzando el puente de Stadshusbron, y accedemos a una pequeña placita junto a T-Centralen, donde existe un pequeño nudo de carreteras y ferrocarril, y donde encontramos un par de hoteles de lujo de la ciudad, el Hilton y el Sheraton. Ahora nos dirigimos hacia el centro cruzando por el puente de Centralbron, que nos permite disfrutar de una buena panorámica del Parlamento Sueco.

Si nos acercamos al Parlamento, tras cruzar unos espectaculares arcos presidiendo el puente de Stallbrom, entramos en Gamla Stan, el casco histórico de Estocolmo, primer asentamiento de población sobre el islote más céntrico y protegido de la geografía de la ciudad.

A la entrada de Gamla Stan, vemos a nuestra derecha una de las puerta de entrada al Parlamento.

Y a nuestra izquierda el Palacio Real. Al otro lado del Palacio se encuentra la Catedral, StorKyrka.

Proseguimos por Vasterlanggatan, calle peatonal y eminentemente comercial.

Nos adentramos más y más en el barrio viejo, haciéndose palpable su carácter medieval de estrechas calles y oscuros pasadizos que nos traen a la mente recuerdos de ciudades que bien conocemos, como Toledo.

Un lugar especialmente bello de Gamla Stan es la plaza de Stortorget, en el punto más alto de la isla, centro comercial y de justicia de la ciudad medieval. La plaza está rodeada de bellas casas de hastíales de los s.XVII y XVIII.

También se encuentra el emblemático edificio de la Academia Sueca, donde se deciden cada año los ganadores de los premios Nóbel.

Si seguimos bajando por Vasterlanggatan llegamos a la Plaza de Järntorget, muy peculiar por la enorme fuente de bronce que se haya en el centro de la misma. Desde esta plaza se llega a Marten Trotzigs Grand la calle más estrecha y curiosa de Estocolmo, con solo 90 cm de ancho, y una escalera de 6 escalones.

La plaza nos da acceso a Skeppsbron, una de las arterias de la ciudad, y más concretamente muy cerca de Slussen, otro de los nudos de comunicaciones de la ciudad, y que hoy por el día presentaba un aspecto más vistoso que el día anterior por la noche.

Tome Skeppsbron en dirección Norte.

El paseo por esta avenida brinda la oportunidad de disfrutar de fantásticas vistas, especialmente al islote de Skeppsholmen, donde destaca amarrado en su orilla el Af Chapman, el barco albergue probablemente más famoso de Europa, hasta tal punto que es muy difícil conseguir plaza, a no ser que se solicite con gran antelación.

Si continuamos avanzando, tendremos también una excelente vista del National Museet.

Y pasaremos junto a la Catedral y a la entrada principal del Palacio Real, donde se puede disfrutar los domingos a medio día e la ceremonia del cambio de guardia, y muy especialmente en verano, época en que se celebra de manera más vistosa.

Cruzando el puente de Strömbron saldremos a unos bonitos jardines donde se levanta la llamativa iglesia de Jakobs Kyrka.

Y volviendo la vista atrás disfrutaremos de una preciosa panorámica de la ciudad.

Nos dirigimos ahora hacia el National Museet para continuar caminado por el puente de Skeppsholmsbron, que da acceso al islote de Skeppsholmen. Desde el puente se disfrutan así mismo de unas espectaculares vistas hacia los peculiares edificios y decenas de embarcaciones amarradas junto ala avenida de Strandvägen.

Este islote es una de las zonas más tranquilas de la ciudad, y permite disfrutar de vistas extraordinarias hacia todos los barrios de la ciudad. Fue una antigua base naval en la que hoy se han asentado numerosos museos y curiosas exposiciones.

Salimos de Skeppsholmen y continuamos ahora el paseo por el Bulevar de Strandvägen, sin duda la zona más aristocrática de Estocolmo, en el Barrio de Östermalm.

Podremos disfrutar de un agradable paseo entre el muelle y las monumentales casas que se levanta a lo largo de toda esta avenida.

Pronto llegaremos al enorme parque sito en el islote de Djurgärden, tras atravesar el puente de Djurgärsbron. Lo primero que nos encontramos al llegar es el imponente Museo Nórdico, dedicado a la cultura e historia Sueca desde la época Modernista hasta la actualidad.

Muy cerca del museo es interesante no perder la ocasión de visitar un pequeño cementerio, muy peculiar por la antigüedad y singularidad de sus tumbas. Es muy impactante ver como se levantan estás lápidas entre balsas de agua y hielo.

Muy cerca se encuentra también el Museo Vasa, donde se conserva en excelente estado de conservación el único navío del siglo XVII que ha perdurado hasta nuestros días, El Vasa, mandado construir por el Rey Gustaf Adolf II, fue el mayor navío de guerra construido hasta la fecha. El Vasa naufragó en su viaje inaugural, el domingo 10 de agosto de 1628, en el puerto de Estocolmo debido a un fatal error de diseño que redundó en la construcción de una embarcación de proporciones inviables para la navegación. El barco fue rescatado el 24 de abril de 1961 y se encuentra expuesto en el museo homónimo en Estocolmo.

Y con la recomendable visita al Museo Vasa, di por finalizada esta excepcional jornada de visita a la singular ciudad de Estocolmo, ciudad que a buen seguro, no defraudará a ningún visitante que desee pasar unas inolvidables vacaciones en este rincón de Europa.

Para más información:

http://es.wikipedia.org/wiki/Estocolmo

http://elviajero.elpais.com/articulo/viajero/Estocolmo/mirando/sol/elppor/20090331elpepuvia_2/Tes

sábado, 17 de enero de 2009

Geocaching sobre nieve por tierras segovianas

Siempre me ha atraído poderosamente el singular atractivo de los parajes que podemos observar recorriendo las tierras de Segovia por la carretera N-110. En este Sábado, 17 de Enero de 2009, hemos dedicado el día a disfrutar de estos lugares, si cabe hoy aún más bellos por el efecto de las últimas nevadas, que han dejado los campos cubiertos de un blanco infrecuente y peculiar.

Llegamos en torno a las 9:30h a Somosierra como punto de inicio de una interesante jornada de Geocaching por tierras segovianas, en compañía de Hagall y vxon_kitt.

Nuestro primer objetivo estaba localizado en la Iglesia de Nuestra Señora de Las Nieves, nombre que venía muy bien al caso, dada la intensa nevada caída en la localidad en los últimos días, y los densos mantos blancos que cubrían las inmediaciones de la parroquia.

Iniciamos la búsqueda bajo un intenso frío examinando los lugares que nos parecieron más evidentes sin éxito, pero viendo que había otras zonas candidatas cubiertas por densas capas de nieve y hielo, preferimos dejar la búsqueda para otro mejor momento, y nos dirigimos a la cercana cascada de Somosierra, un espectacular salto de agua que puede observarse a la derecha de la A1 nada más cruzar el túnel del Puerto de Somosierra.

Efectuamos la aproximación en coche por la antigua carretera N-I, no sin ciertos reparos ya que se encontraba completamente abandonada por las máquinas quitanieves, y en algunas zonas pudimos observar capas de más de 40cm de espesor.

Viendo durante los primeros metros que el Sorento se sentía relativamente cómodo desplazándose sobre estas crudas condiciones (al menos bajando), nos acercamos hasta el comienzo de ruta a pie divirtiéndonos un poco haciendo experimentos sobre el efecto del ABS en la frenada con las condiciones de adherencia que teníamos (5-6% desnivel de bajada con zonas de densas capas de nieve virgen y otros tramos con finas capas nieve sobre hielo). La conclusión es que se comportó de manera bastante efectiva, por cierto.

Iniciamos la ruta pie en dirección a la cascada. Huelga decir que el corto pero precioso trayecto lo hicimos pisando nieve virgen, disfrutando muchísimo del privilegiado entorno natural, más aún aderezado por la presencia del blanco elemento. Con mayores o menores dificultades para avanzar, llegamos a las inmediaciones de la base de la cascada, que presentaba un aspecto espectacular con la nieve y los témpanos de hielo que colgaban entre las rocas. Observamos que desde este punto nos faltaban en torno a 50 metros para alcanzar el cache, pero implicaba una trepada por una vía de contundente desnivel, y la nieve y el hielo cubrían los accesos más evidentes. Así pues, decidimos no arriesgar y dejar el cache para una mejor ocasión.

El retorno también nos deparó momentos divertidos de conducción. Esta vez probamos el efecto de la transmisión (4x2 ó 4x4) llegando a la conclusión de que en estas condiciones (ahora 5-6% de subida) con neumático AT (30% Campo, bastante usado) una tracción 4x2 es totalmente inoperante, y una tracción 4x4 con bloqueo central sólo es efectiva con inercia, en cuyo caso una vez en marcha no hay problemas para dominar el vehículo, y sólo podemos encontrar algún problema para salir desde parado. No obstante para darle un poco de emoción al asunto engranamos la 4x2 en los últimos metros de ascensión al puerto culminando la subida entre patinajes, deslizamientos, medios trompos y contravolantes, demostrando no tanto que el Sorento es una máquina (cosa que ya lo sabe todo el mundo), sino la exquisita pericia de su conductor.

Tras visitar la cascada de Somosierra decidimos afrontar los caches de la zona Riaza, empezando por el ubicado en la antigua estación de ferrocarril de la localidad, hoy abandonada y fuera de servicio, disfrutando de un bonito viaje entre campos y paisajes completamente cubiertos de nieve.

Después pusimos rumbo a un interesante cache ubicado en un bonito robledal cercano a Riaza, al cual es aconsejable llegar dando un paseo desde una pista que parte de la localidad. Pero dadas las duras condiciones de nieve en las que se encontraba toda la zona de Riaza decidimos efectuar la aproximación desde la carretera de La Pinilla. Aún así la importante presencia de nieve nos dió algún que otro problema para encontrar el punto de acceso, junto a una explanada que suponemos serviría de aparcamiento, ya que el espesor de la nieve nos impedía apreciar bien tanto sus puntos de accesos habituales como la composición del suelo.

Disfrutamos de un corto pero muy bonito paseo por estos robledales, caminando por pistas completamente cubiertas por densas capas de nieve, por las que en algunos tramos incluso se hacía dificultoso el avance.

Finalmente llegamos a la zona del cache, donde obviamente, en estas condiciones, la foto spoiler poco pudo ayudar. El paraje es de una belleza absolutamente espectacular, y más con la nevada. Desde aquí damos la gracias a nuestro amigo Rafa (R_Omega en EcoDX) por darnos a conocer tan singular lugar.

Quizás la única experiencia que podría superar la visita al robledal de Riaza habría de ser la visita al cercano Hayedo de La Pedrosa. Así pues tomamos la carretera del Puerto de La Quesera y avanzamos por estas laderas completamente cubiertas por el blanco de la nieve, pudiendo apreciar incluso el Embalse de Riaza completamente congelado en toda su extensión, presentando todo el entorno un aspecto glaciar.

Aparcamos a duras penas a un lado de la carretera ya que las cunetas presentaban capas de más de 20 cms de nieve, e iniciamos la marcha a pie hacia el caché, del que nos separaban unos 100 metros, ascendiendo por una ladera de contundente desnivel y que presentaba zonas de más de medio metro de espesor.

Así pues cada cual tuvo que cubrir esos 100 metros como mejor pudo, y en todo caso disfrutando de una inolvidable experiencia de Xtremecaching. De nuevo el paraje nos pareció increíblemente bello por el aliciente de observar unas hayas retorcidas y cubiertas de musgo de cuento de hadas, con el toque adicional de la nieve.

Tras visitar los caches del entorno de Riaza nos dirigimos al Oeste de la A-1 para proseguir con la búsqueda en este tramo de la N-110, que siempre me ha parecido de una belleza extraordinaria, empezando por este cache sito en las inmediaciones de la Cueva de los Enebralejos en Prádena, al cual accedimos sin mayores problemas entre prados cubiertos de nieve y disfrutando de unas bonitas vistas.

Finalizada la visita a Prádena nos dirigimos a visitar el Torrejil de Gallegos, realmente una impresionante y ancestral edificación que majestuosamente se eleva desde un pequeño cerro haciéndose visible desde la carretera.

Accedimos sin problemas aparcando junto a una verja que da acceso al torreón, y lo encontramos gracias al uso de la foto spoiler. También disfrutamos de unas impresionantes vistas desde este lugar, y retomamos el coche para dirigirnos a nuestro siguiente destino, Pedraza.

Llegamos a la localidad de Pedraza accediendo desde la pequeña población de Galíndez, y tras aparcar en el concurrido parking, como es habitual encontrarlo, nos dirigimos al torreón donde se hallaba el cache al cual accedimos sin grandes problemas.

Siempre es un placer pasear por las calles de esta bonita localidad.

Terminamos la jornada de hoy visitando la bonita Ermita románica de Nuestra Señora de La Vega, sita al lado de la carretera que une la localidad de Lavelilla con la N-110. Se trata de una edificación de profunda belleza con trabajados y exquisitos canecillos, capiteles e impresionantes arquivoltas en la entrada principal. Aprovechamos para reponer fuerzas en este bello entorno para comenzar el viaje de vuelta a Madrid.